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viernes, 19 de abril de 2013

El punto G femenino "Haberlo haylo"

El pasado domingo por la noche, mientras cenaba, me avisó una amiga de que en La 2 estaban haciendo un documental sobre sexualidad femenina titulado "En busca del punto G". Con ese nombre, inmediatamente activó mi curiosidad, así que corriendo (con toda la velocidad que ofrecen unas muletas y mi habilidad natural para controlarlas) puse la televisión. Comprobé que se encontraba ya en su parte final por lo que decidí verlo más tarde por internet (que haríamos sin ti). 

El documental empieza mostrando a Beverly Whipple, una enfermera que en los años 70 empezó interesándose por unas mujeres a las que les habían diagnosticado incontinencia urinaria. Lo curioso era que, a pesar de lo que se esperaba, algunas de esas mujeres tenían una musculatura pélvica muy buena y afirmaban que solo expulsaban ese líquido cuando tenían una estimulación sexual o orgasmaban. (A lo que me dije "Incontinencia, ven a mí"). 
A raíz de esto, formaron un equipo de médicos y enfermeras que exploraron las paredes vaginales de 400 mujeres para encontrar el punto exacto que se hinchaba al estimularlo y el que al hacerlo suelen tener ganas como de "orinar". Dicho punto se encuentra entre las "11 y las 12 del reloj" (para entendernos) y le dieron el nombre de Punto Gräfenberg, en honor al ginecólogo alemán Ernst Gräfenberg, que en la década de los 50 ya señaló esa zona erógena que había pasado desapercibida hasta entonces. Unos años más tarde empezó a tomar protagonismo gracias al libro publicado por Beverly Whipple y sus colaboradores  "The G-Spot and Other Recent Discoveries About Human Sexuality". En dicho manual hablan sobre lo que habían observado durante su investigación. Explican que el punto G está asociado a el tipo de orgasmo que las mujeres asociaban al orgasmo vaginal, pero que no todas las que lo experimentaban, tenían una eyaculación femenina. Este estudio médico trajo mucha cola, ya que, como muchas veces ocurre gracias a la prensa, elevó las expectativas de la gente en el terreno sexual (cómo no había ya mitos entorno a la sexualidad, total uno más). Se decía (o se dice) que la estimulación del punto G era el mejor sexo que se podía obtener, y como es lógico, mujer o pareja que se proponía encontrarlo y no lo conseguía, se frustraba porque pesaban que había algo que no estaban haciendo bien. 

En ese instante comencé a pensar en cómo cambian las cosas en un momento; Whipple con su estudio pretendía aliviar a las mujeres que pensaban que sufrían un tipo de "incontinencia urinaria", y decirles que no, que esto simplemente se producía por la estimulación sexual de un determinado punto de la vagina. Pero a consecuencia de esto, las mujeres que no conseguían encontrarlo tenían la sensación de que se estaban perdiendo algo. Es decir, las que al principio eran las pacientes se convierten en las privilegiadas, y las que eran aparentemente "normales" en las que "no hacen algo bien en la cama". ¿PERO QUÉ TENEMOS EN LA CABEZA?
Uno de los testimonios que salían como "personas frustradas por el punto G" me hizo recuperar la esperanza ya que dijo <<Todos podemos sentir placer en la vida de formas muy diferentes>>. En mi opinión, ahí está la clave. Sí, sabemos que existe el punto G, pero no por ello vamos a frustrarnos si no llegamos al orgasmo estimulándolo o si, por el contrario, llegamos al orgasmo pero no llegamos a eyacular. 

Es importante recordar que la sexualidad en general y el sexo en particular, está para disfrutarlo. Si nos empeñamos en hacer algo para obtener un resultado, dejará de ser divertido.

Dicho esto os animo a intentarlo, no para obtener un resultado, eso no nos importa, sino simplemente para tener una excusa para conocernos más y mejor. ¡DISFRUTADLO!

La Alquimista Sexual


miércoles, 29 de febrero de 2012

Mitos sobre la sexualidad: Capitulo 1


Las conversaciones de sexualidad siempre han dado lugar a mitos y creencias.  La causa de esto es que este tema ha estado rodeado de un aura de condena, tachado como pecaminoso y, en muchos casos, reducido exclusivamente a la reproducción. Por tanto, era algo previsible que surgieran estas falsas creencias, dado que, los mitos satisfacen la necesidad de explicar temas que no entendemos o de los que nos falta información.

La mayoría de estos mitos están plagados de estereotipos que, en muchos casos, no son más que un reflejo de "como le ha ido la fiesta" a cada uno, además que confunden a las personas hasta el punto de poder perjudicar la salud y, por supuesto, fomentar el aura de que el placer sexual es inmoral. 

Un valor añadido a los mitos que va haciendo que se instauren en nuestro pensamiento y además los sigamos difundiendo, es la persona o personas que te los cuenta. Por ejemplo, en el caso de las chicas, si tu abuela desde pequeña te cuenta que no debes lavarte el pelo, o que no puedes hacer mayonesa porque se corta en los días que estás con la menstruación ... cómo no vas a creerla, siendo una gran fuente de sabiduría. O por otro lado, en el caso de los chicos cómo no van a creer a alguien de su entorno cuando les dice que con la masturbación salen granos si en su mayor apogeo de hormonas, están plagados de estas espinillas. 


Es por esto que vamos a desmontar algunos de los mitos que conviven con nosotros, porque para tener una sexualidad sana necesitamos tener buena información. 

Mito 1. Con la masturbación salen granos, pelos en las manos o nos podemos quedar ciegos. 
Este es uno de mis favoritos porque lo he oído en incontables ocasiones y en muchas de sus variantes, que decir tiene que son todos completamente FALSOS. La masturbación es una práctica sexual que cada persona realiza si le apetece, que no tienen ninguna consecuencia negativa.  

Mito 2. Los hombres tienen mayor deseo erótico que las mujeres. 
Este es un claro ejemplo de los mitos a los que hacía referencia al principio como estereotipados. El deseo erótico o sexual no es una cuestión de género, sino de cada persona. El problema de fondo que tiene este mito es que socialmente no tenemos en la misma consideración la expresión del deseo por parte de hombres como de mujeres. No obstante, ya me meteré en estos temas en próximas entradas. 

Mito 3.  Tener relaciones de pie impide el embarazo.
Puede que a muchos de vosotros os haga gracia, pero os diré que me faltan dedos en la mano para contar las veces que me ha llegado este mito. Las posiciones en las que se mantenga las relaciones sexuales con penetración, no son determinantes para que haya embarazo o no. Basta con que la mujer se encuentre en sus días fértiles. Por tanto, sea tumbado, de pie o haciendo el pino puente siempre hay que tomar precauciones. 

Mito 4. Durante la menstruación la mujer no debe lavarse el pelo o bañarse porque se le puede cortar la regla. 
Los mitos en torno a la regla son interminables y me hace gracia como siempre son para privar a la mujer de alguna actividad, la realidad es que durante la menstruación la mujer puede realizar todas las actividades que desee en forma normal y natural.

Mito 5. Si una persona que tiene pareja se masturba tiene problemas sexuales. 
Esta también es un clásico de nuestro tiempo, cuando tenemos pareja parece que no este bien visto que podamos tener prácticas masturbatorias. Esto es algo que me fascina, ya que, el uso del autoerotismo es perfectamente natural y compatible con la relaciones en pareja formando parte de la intimidad de cada persona. 

Hasta aquí el primer capitulo de mitos, otro día más y mejor. Espero que mi pequeña aportación sirva para que podamos tener una mejor salud sexual y un mayor disfrute de esta. 

No quiero perder la ocasión de agradeceros todas vuestras visitas y comentarios de apoyo ; ). Un abrazo a todos. 

La Alquimista Sexual 


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