Cómo
comentaba anteriormente, vamos a centrarnos en cómo se sienten estos
aficionados, practicantes o personas que fantasean con este fantástico
mundillo: muchos de ellos cuando descubren su atracción hacia el BDSM
experimentan sensaciones de culpabilidad, cierta “suciedad” por sentir lo que
sienten, malestar, incomprensión… incluso se sienten que no son “normales”
cuando comienzan a escuchar lo que hace la otra gente en la cama (o mejor
dicho, lo que cuentan que socialmente está bien visto hacer en la cama) e
intentan por todos los medios dejar de fantasear con estas prácticas. Dado que se sienten muchos así, ¿pensáis que
realmente puedan darse a conocer socialmente? Afortunadamente, hay muchísimos
valientes en este mundo, que se aceptan como son, con sus gustos y preferencias
y deciden seguir fantaseando sobre esto o llevarlos a la práctica. Vamos a
comentar sobre estos últimos, que deciden llevar estas prácticas a la realidad,
pero recordad, que ante todo, el BDSM ES UN JUEGO.
¿Qué se siente al dominar a alguien? lo fácil y lo lógico sería pensar: poder, supremacía,
prepotencia… pero esto es un mito que rodea al BDSM. En una relación BDSM
confluyen tal cantidad de elementos y sentimientos que es imposible sentir
tales adjetivos y de sentirlos recomiendo buscar la ayuda de un profesional, ya
que esto NO ES BDSM. Sobre todas las
cosas, en una relación de BDSM ha de haber confianza, complicidad, respeto,
cariño y hasta, por qué no, amor. El sentimiento es incluso de admiración hacia
la persona dominada (o sumisa), pues se entrega a ti en cuerpo y alma.
¿Qué se siente al ser dominado? Volvemos a lo mismo. Muchos podéis pensar que se sienten
maltratados, ultrajados, se sienten asquerosos, se desprecian a ellos mismos…
pero vuelvo a repetir que todo esto siguen siendo mitos y todo el que se sienta
así, necesita tratamiento psicológico con urgencia. Al ser dominado o ser
sumiso, te sientes dichoso de hacer feliz a tu amo/a, por el que sientes
auténtica veneración y anhelas que te use, que te humille o te castigue, no
sólo por el masoquismo intrínseco que sientes dentro de ti, si no por
experimentar ese cúmulo de sensaciones que te transportan hasta un mundo de
placer muy intenso, un camino que compartes con la persona que te domina, que
hace de ti lo que le apetece y que sobre todo, TE RESPETA Y TE CUIDA.
El
respeto hacia ambas partes es lo más importante en todo este tipo de juegos.
Como bien comentó la alquimista sexual, todas las prácticas son consensuadas,
pactadas y tienen una palabra de seguridad, para que en el momento que uno de
los dos miembros no disfrute, se para inmediatamente el juego.
¿Quién tiene más poder o es más
importante? Los dos son iguales de
importantes, aunque personalmente pienso que quizás el que tiene más poder es
el dominado/a ya que si él/ella no lo acepta, no se realiza ninguna de las
prácticas.
Bueno,
hasta aquí he presentado un poco lo qué es y no es el BDSM. Espero que os haya
aclarado algunas dudas, pero sobre todo, que antes de juzgar a alguien,
tengamos en cuenta que se trata de un mero juego más que se puede utilizar en
el dormitorio.
Un
abrazo a tod@s!!!
Kalilú
Grey
